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miércoles, 30 de noviembre de 2016

'Stranger things' o qué cojones dices.









‘Mediante la poesía llegar a lo desconocido’. 
 Arthur Rimbaud.


Me sabe la boca a hierro sangre, a miedo equivocado, a un timbre roto que no para de estar en silencio.

Vivo en la ilusión de invulnerabilidad absoluta, en un colchón en el suelo de una habitación en la que me pido perdón por hacerme daño, darme las gracias por saber cuándo no rendirme y explicarme las cosas tantas veces como sea necesario y que no necesite ninguna.

Un acantilado por el que si tú me tiras, yo me dejo caer pero ojalá me estés esperando justo en el punto exacto en el que mi barbilla roza con el suelo y tú me agarras el corazón.

/Cómo no voy a mojarme si eres tú quien me llueve encima/

Tienes una libertad bellísima, eres la única capaz de arrebatar al cielo su inmensidad;

en serio,
todos los pájaros han dejado de volar, los aviones no despegan, el viento existe perdido porque tú existes más libre.

Te quiero desde que sé que te querría para siempre y quiero reconocerte en el olvido; porque ya lo había hecho antes y porque nunca dejaría de hacerlo. Quererte
Y olvidarlo también.

Solo quería traerte suerte y algo de comer; quiero mantenernos vivos para que la próxima vez que tengas ganas de matarme no se te olvide que fui yo la que te hizo cosquillas solo para que no murieses de nada que no fuera risa.

/Si lloras, me ahogo/

Ahora que mis huesos tienen sentido, que la existencia ya no quema, que toda mi vida es una cucharada de mantequilla; puedes aprender a dormir los últimos seis años de mi vida y despertarme el día seis de cada mes de todos los que vienen.

Porque escribo mi nombre con violencia y desprecio; me muestro injusta e imprecisa al trazarme en los espejos.

Tú no seas valiente, me tienes a mí; ten cuidado, abrázame despacio que todavía me dueles todo si no me tocas.

Y dejo que me arrojes piedras y que se derrumben todos los tejados.

Qué voy a hacer con todas ellas sino construirte una casa, un castillo, un rascacielos
templado como una noche feliz en tus manos.
Mi flor favorita siempre será la que tú estés pisando.

/sangro de corazón; las heridas me recuerdan de dónde vengo, me enseñan a dónde no volver/

Se me rompe la piel al comprender la verdad y la soledad se propaga como fuego en campo de trigo y me estalla la coraza del corazón y la tristeza se duerme por las esquinas.

Yo solo quería acabar con la guerra antes de que empezara y quitar la suciedad que habita mi cuerpo que no son más que recuerdos.

/Encuentro entre los árboles el cobijo que ni siquiera busco/

Yo qué coño voy a saber cuál es el camino, pero si tengo que indicarte jamás te mentiría y nunca te llevaría por la dirección equivocada.

Yo solo quiero vivir en la torpeza dominada del amor, de la intimidad, de la destrucción consentida, de la monotonía inagotable; de la verdad decaída de una ciudad desolada.

Porque mi desamor no sería otro que tú amando a Irene, a Paula, a Alejandra o Noelia.

Porque mi desamor sería que tú no amaras mi amor.

Sigo teniendo el mismo miedo terrible y oscuro a volver a mirarme a un espejo y no saber delimitar de quién es cada cual porque soy más mía que de todos pero más tuya que de nadie.

/Una isla naufragando es un pedacito del mundo desapareciendo; no te vayas/

Que estar feliz no implica necesariamente tener que ir sonriendo al primero que te pida un piti; que estar triste no significa imperiosamente no poder andar cabizbajo: es mirar por dónde pisas porque tropezar dos veces con la misma piedra es de gilipollas y yo no quiero vivir a trompicones.

Que admitir que te has equivocado no es más que abrir un camino nuevo hacia el siguiente camino equivocado.
Y dejo de reconocer todas las calles y se tuercen las farolas que tintinean algún rumbo perdido pero te miro.

/’Ojos que vean muy adentro para coger aire’/

/Pero qué imposible resulta no mirarte cuando todo el alrededor se vuelve invisible/

Y este rincón lleno de otoño es un callejón sin salida del que no huir y me descubro cruzando toda mi existencia en silencio y en huesos de alambre y en palabras de pozo y en abrazos de mierda; pero me brotan girasoles de los ojos cada vez que me besas la nariz.


Una herida profunda de la que nacen lirios y una sola cicatriz: yo.
  
Pero cuánto odio extinguido en un beso, cuánta niñez en mi adolescencia, cuánta sangre en un abrazo.

Mira; no soporto el frío, ni que dejes de abrazarme;

ni el desastre de después.
el invierno es que no me toques los huesos y tener que hacer hogueras con mis libros favoritos.
Y no saber distinguir el amor del cariño y el cariño del horror.
Un invierno temible en el que no sufrir ausencias hasta la médula.

/Todo lo que no eres tú es enemigo./

El brillo de los ojos de todas nuestras fotografías.

Amar con los dientes, la fiebre y el hambre, 

Suicidarme escribiendo tu nombre en todos los puentes
y dejar de pensar en las consecuencias.


y no dejar de soñar mientras tanto.... 








domingo, 9 de octubre de 2016

Dime que te quieres.





'Ácida y tierna, dura como el acero y fina como el ala de una mariposa.
amable como una sonrisa y cruel como la amargura de la vida'.

Diego Rivera.




Juraría que te he visto volar sin moverte del sitio,
escalar montañas desde la cima,
admitir el recuerdo y olvidar con frecuencia.

Te vi, una noche, ser de día; 
irradiar luciérnagas 
y prestar atención para pasar desapercibida.
Ponerte límites solo para follártelos.

Sé que te has cortado la lengua por lamer corazones rotos, que descuidaste el tuyo por defender el de otros;
que el tuyo es una trampa y que te has caído las mismas veces que no te apetecía levantarte.

Te he visto acariciar el tallo y escupir la flor, mirar de ventana hacia dentro y espantar las mariposas de tu estómago.
También te he visto alimentarlas con el ego de otros.

Has limpiado con tus lágrimas la conciencia de gente que ensuciaba la tuya y ensuciarte de mierda para limpiar la de los demás.

Te vi sostener la mirada a los domingos, hacerte la dormida para que ni el aleteo de tus pestañas rozara el silencio que pudiera despertar al que soñaba a tu lado.

Te vi invadir siete países a la vez abriendo la puerta de una habitación, castigarte por la culpa de los demás y ejercer tu derecho a estar seria sin tener que explicar que triste se nace y lo que deberían hacerte es feliz y no daño.

Parar el tráfico de un pestañeo, correr en dirección opuesta a la correcta, ponerlo todo en punto muerto, final, se acabó, ' no quiero más', 'estoy llena'. Salir por la puerta pequeña y entrar por la de advertencia.

Te he visto no creer en ti y seguir haciéndolo en el amor mientras te daba todo el asco del mundo tener que querer lo que no podías tener.

Meterte donde no te aman y amar porque te la meten.
Cruzarle la cara a la cruz, doler a los golpes, jugar con riesgo, volcar el mundo para quitar la sed y saciar la tuya lamiendo cactus.

Te vi matar de envidia a los que se morían por dártela.

Te he visto hacerte daño para esconder el que te hacían los demás;
te vi, una vez, hacer sombra al sol y abrazar, sonriente y resignada, a los puñales que veías venir y menos mal que se fueron.

Más de una vez callarte como una puta pero no serlo nunca.
Allanar caminos mientras otros te afilaban las piedras.
Joder, te he visto coquetear con drogas y enamorarlas tú a ellas.

Inmolarte escribiendo en mayúsculas ‘TE AMO’.

Te he visto entender la derrota como un empate y bajar la guardia cuando gritaban: ‘arriba los corazones’.

Reunir fuerzas para dárselas a otros, me fijé en cómo se corría la voz porque tú la levantabas, cómo te la sudaba la caída porque te habías enamorado del acantilado.

Te he visto bautizar cicatrices, volver del revés con tal de no irte, tirar a los puentes desde los suicidas, padecer de eternidad.

He visto cómo las alucinaciones flipaban contigo.

Te vi marcar el paso de los días con el vuelvo de tu falda, derramar sangre para trazar caminos, clavar cristales a los cristales rotos, hacerte enemiga de los que lo eran de tus amigos;
te vi llevar flores a un cementerio de margaritas. 





Te vi, una vez, y desde entonces no he podido dejar de mirarte.

'Ser tú, joder, en todas tus versiones y aunque sea jodido, nunca dejes de intentarte'.

Porque he visto cómo te hundían y, aún así, siguen sin darte miedo las alturas.

Eres preciosa, mi vida, aunque a veces duelas.







jueves, 1 de septiembre de 2016

Cosas tristes.








Una infusión fría, el clavo ardiendo que no saca nada, la última vez, el pan de ayer, , una polilla atrapada en un vaso de agua, un gato regalando su última vida, una manzana podrida en el estómago de un niño, un niño llorando, encías sangrando, , el tintineo de una lámpara mágica, mi pasado, leche agria, pompas de carbón, seiscientas veintidós canciones sin terminar, una chica llorando avispas, un cuervo sin ojos, una adivinanza que no acierta, , un accidente de ambulancias, Olvido llorando, insomnio incandescente, un tocadiscos que ya no toca discos, un polvo sin echar, ‘no me acuerdo’, un mal día, un muy mal día, la alergia a las flores, los 30 de mi madre, ‘tengo frío’, una canica cuadrada, .

Maggie durmiendo, una luciérnaga apagándose, ‘tenemos que hablar’, una mancha en un pulmón, mis costillas, el tatuaje con el nombre de tu ex , las corbatas, una Rosa que se llama Elena, un exdrogadicto adicto, tú, los anuncios, Londres sin mí,'Bajo la misma estrella', matar al perro solo por rabia, un día de picnic lluvioso, un hipocondríaco, , un amante que no ama, ‘dame la mano, voy a romperte el corazón’, mis huesos, la muerte de Lorca, su romancero, ‘un mundo en el que me quieras’ de Silvi, nadar sin ’r’, la agonía incompetente, ‘prohibido el paso’, .

La soledad complacida, un niño pierde una pelota, una biblioteca cerrada, Judas besando a Jesús, el tsunami del Pacífico, una mariposa sin alas, la incertidumbre incesante, mis rodillas. Tú. Un cuadro de Serov, polos opuestos derritiéndose, mi imaginación, la dinastía de los Romanov, un puño, tu puñal, ‘creo que ya no te quiero’, un disco rayado, la fe ciega queriendo ver, las huelgas de hambre, el hambre, las huelgas. La gran depresión, la de mi madre, los ojos tristes de mi padre, mis ansiolíticos, la insatisfacción de mi hermana, las faltas de ortografía, , las mentiras piadosas, un diagnóstico de cáncer, el cáncer, el diagnosticado. Un boli sin tinta, las barandillas, una madre sin hijo, la miopía, la manzana de Eva podrida, un tiro en la nuca, el color morado, las gomas de borrar, la noche en casa de Paula, un viernes sin Jorge, cables de alta tensión en medio de un atardecer, Matt desaparecido, mi agorafobia, que las margaritas no me recuerden a la que me lloró encima mientras crecía, . Que Hitler vuelva a nacer, que Robe no lo haga, la democracia. El día de antes, la noche de después.

‘No puedo’, un centro comercial, los exámenes finales que empiezan, la prisa, las putas sin cama, los psiquiatras, mi hermana llorando, el trabajo, la imposición, las zancadillas, las frases hechas, la vida sin H, el dinero, los consejos, las amenazas, ‘has cambiado’, la cifra del paro, las cifras, , ‘Imagine’ no se escribe nunca, malas noticias, champú en los ojos, una libélula se  tuerce las alas, Instagram, los estrellas de cine, el final de ‘Sons’, , la muerte de Mike, un grito de guerra, yo sin tabaco, las expectativas, una zorra sin corazón, una zorra con corazón, ceniza en los ojos, , el fútbol, ‘yo soy así’, terminar, ‘qué oscuro está esto’ (se refiere a ti), echar de menos, los paraguas, 600 kilómetros entre nosotros, la ropa, ‘no quiero hacerte daño’, Chavela enmudece, mi estómago vacío, las cadenas, se acaba el chocolate, mis tetas, el miedo que me provoco, madrugar, los complejos, la obsesión, un hematoma, mi libro favorito, , ‘lo siento’, Sabina no escribe ‘Calle melancolía’, los cánones, el zoo, Pizarnik, la marca del bikini, el machismo, vuestro feminismo, , los trastornos alimenticios, los trastornos, alguien pisa un erizo, Soledad se pierde, mi perro cuando me voy, algo que no dices a tiempo, mi abuela cuando murió mi tía, la migraña, .

Mi autopsia, las náuseas, un café por la noche, ‘elige’, los crisantemos, Betty en Mauthausen y Richie en Auschwitz, ‘en la guerra todo vale’, los dientes de un yonkie, un yonkie, mis glóbulos rojos, , volver, los celos, un gatito hambriento, ‘,me falta el aire’, ‘me sobra el aire’, una niña muerde una piruleta, se cae la torre Eiffiel, una nota de suicidio, un banquero, los escaparates, las matemáticas, los huecos, mi menstruación, una trampa, , el ganchillo, una aguadilla, ‘esta llave no cierra’, 'los semáforos.



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haciéndome daño.

martes, 19 de julio de 2016

Amor se llama al fuego ...






Follamos de miedo; y el amor también lo hacemos de puta madre.



Rozar el cielo de tu boca con la punta de mi lengua,
encajar mis ganas entre tus dedos,
masturbar estas ansias de tu voz en mi garganta.

Mi corazón gime tu nombre.

Tengo hambre y tú no dejas de sonreír.

Voy a hacerte el amor, no me hagas llorar.

Traza con tu lengua un camino de piedras preciosas en mi espalda, búscame dentro;
métete hasta el fondo: no vuelvas a salir.

Voy a hacerte una cama justo debajo de mi ombligo para que te quedes a vivir.

Voy a follarme todas tus ganas de hacérselo a otras para que nunca más las tengas,
a correrme en tu boca para taparla,
a regalarte un orgasmo para que me pidas todos los que me quedan.

Voy a hacerte el amor, no me hagas llorar.

Quitarte la sed con mi saliva, darte de comer abriéndome de piernas;
voy a reírme hasta que te corras.

Voy a tocarte porque suenas como mi canción favorita y no quiero dejar de bailar.
Quiero hacerte temblar de frío y que te abrigues con mi piel.
Llevarme tu boca a la mía, provocarte deseo; desearte. Que me provoques. un incendio, entre las piernas.

Lamer tu cabeza de recuerdos para inundarla de mí; volcarme en tu boca y gotearte por la barbilla para que me relamas.

Abrázame con la misma fuerza con la que exprimes las naranjas que desayunamos cada noche que amanece en mis costillas.


Olvidar todas las ciudades tristes que existían en mis ojos, mudarnos a cualquiera en la que tú me habites.

Oye, voy a hacerte el amor, no me hagas llorar.

Dame la mano: voy a llevarte a cualquier parte de mi cuerpo en la que ya has estado pero quiero que vuelvas siempre.

Desgarrarme la voz exigiendo escuchar la tuya; besar tu libertad que anida en mi pecho, que crece en mi estómago, que nace en mi sexo.

¿Quieres follar?
Te lo pregunto porque voy a hacerte el amor, pero por favor no me hagas llorar.

Mirarte el corazón y morderme el labio, que me salive la entrepierna;
no dejes de acariciarme el pulso; aceléramelo.

Sáciame todas las dudas; despéjame cada una y el cielo cada mañana. Que no quede ni rastro de nada que no sea el de tus babas.

Te quiero libre porque te quiero.

Pídeme más; no quiero ser menos.

Excítame las penas, mastúrbame esta misantropía, sedúceme el vacío que me dejas cada vez que no te quedas.

Dámelo todo, voy a construir una mansión en la que solo quepan las canciones que suenen a nosotros. 
Quítame las bragas; haz de ellas tu bandera de la paz.
Declárame la guerra cada noche.

Amar el viento que levanta mi falda, que sopla tu nuca, que nos cumple a los dos.

Muérdeme el tiempo que hace que no me tocas; tócame siempre, úntame de ti.

Voy a comerme tu corazón, vas a querer solo el mío; vamos a ser suficiente.


Ven; voy a hacerte el amor: hazme volar.



Qué guarrada el amor contigo; 
pero qué puto asco sin ti.