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lunes, 1 de octubre de 2018

La rendición.






Que mis heridas impidan las vuestras.

Endometriosis

o cómo tener miedo de tu propio cuerpo.

‘De esto no te vas a morir’, pero querrás hacerlo, porque no sabrás de dónde nace la pena.
‘De esto no te vas a morir’, pero te convertirás en superviviente de ti misma, porque la pena nace de ti y muere en tu vientre ultrajado.
‘De esto no te vas a morir’, pero llorarás de impotencia por esta pena que no se acaba.

Enseño mi dolor para endulzar el vuestro

porque nadie te explica el miedo o la rabia al futuro que no sabes cuál será, 
pero seguro no es lo que tienes ahora

el terror a la invasión de lo extraño y lo impropio que ahora se eterniza en ti

acurrucarme en el llanto porque el hijo que no sé si quiero tener es posible que no nazca porque nadie me contó que existía la posibilidad de que no la tuviera.

Decidió no ser donde le correspondía ni existir dentro de su sitio y yo lo acogí en otro lugar en el que hacerme daño

no sabía ni sé por qué

y tú tampoco

y aun así tengo la obligación de soportarlo todo.

Y casi no puedo más con toda esta incomprensión.

Del dolor nacerá un pájaro virgen y será la conclusión y ya no habrá más miedo porque la luz por sí misma se deja ver.

Mi matriz es un secreto del que nunca me hubiera atrevido a hablar si todo el daño se hubiera contenido.

Me hago daño a mí misma y mi cuerpo se deshace en mí por dentro y  estallan mil muertes en mi vientre,

ya marcado por las circunstancias ordinarias

mi cuerpo ya no es el que era ni yo la misma que fui porque ahora sé que existe el peligro en mí, que no tengo compasión, que oscurece en mis adentros

algo

que desde entonces y hasta ahora

para mí era ignorado por no haber sabido escuchar los gritos de esta habitación tan cerrada que es mi cuerpo.

Me desvisto de luto porque mi desnudo es la pérdida.

Y cada herida me enseñará la ironía de la soledad que nunca me abandona.
y todas mis vidas son una trampa a mí misma
y todas mis muertes son promesas de amor.

Y en cada sangre una despedida violenta de la niña que no nacerá,
de mi naturaleza inservible,
de mi exceso de imposibilidad.


No pediré socorro

lloraré hasta romperme
porque lo único que me mantiene en pie es saber que cada vez que me caiga,
puedo levantarme.

No quiero la cura
tampoco quise la enfermedad;
pero la puñalada es definitiva y no me queda sangre para tanta herida.


No me comprendí a tiempo,
pero ahora me entiendo y me acaricio las heridas que yo misma he consentido y miro este vacío fértil que espera semillas para engendrar rosas.

No te descubrí a tiempo y ahora suenan orquestas fúnebres en mi vientre,
pero seguimos vivas
y fuertes.

Y donde ahora hay cicatriz antes había dolor y ahora ya no existe nada que me impida contaros que soy una mujer que ha tenido muchas preguntas que ojalá no tengáis vosotras.

Yo no he decidido esto 
esto me ha decidido a mí;
y desnuda y en silencio he decidido mirarme despacio y acariciar este cuento de inocencia, 
este vacío de la herida, 
este lienzo en el pecho,
este agotamiento obstinado,
esta casa ensombrecida.


Ahora, después del rechazo permanente,
solo quiero descansar 
y un campo de lavanda para tumbarme en su regazo.



miércoles, 1 de agosto de 2018

'Ámala siempre libre'.









Por necesidad quiero

un deseo que se cumpla

un sueño tierno que me caliente las manos

una sensación extraña que me reconozca

quiero un silencio y un final

un destello en el camino

la paciencia incalculable del recuerdo

el olvido,

necesito.

Unos huesos que me soporten

un abrazo que me sostenga

un amor que me alimente.

por necesidad necesito un espacio profundo de color azul tibio o una playa desierta donde gritar todo el dolor

un espacio donde guardarlo

un espacio en el que no exista nada de lo anterior

una huida absurda que no me lleve a ningún sitio,

pero me saque de aquí

un momento mejor

un amanecer violeta

necesito.

Necesito llorar y estar triste para dejar de estarlo

y una palabra firme que me rompa entera

y cerrar la puerta y pedir perdón

necesito no cortarme cuando me rocen el corazón

también una respuesta que me convenza

una solución que de verdad lo parezca

necesito aprender de mi piel y entender mi memoria

un sitio en el que ser feliz solo consista en ser feliz

un lugar íntimo donde deducirme sola

y saber ser lo que necesito para mí.

Necesito saber lo que está pasando

y alguna explicación que no me sirva para nada.

también un pasado valiente y sin las paredes sucias

y hacer como si nada para dejar de ahogarme

perderme sin querer y encontrarme queriéndome.

Crecer desde que dejé de hacerlo,

necesito.

Una jaula imaginaria para destruirla en realidad y dejar de ser presa de mí misma.

Arañar la ansiedad para que no vuelva.

Necesito, porque por necesidad, he necesitado siempre respirar, pero no siempre lo he querido;

y amar como lo hacen los que no temen amar con todo

porque solo desde ahí dejaría de necesitarme.

También necesito aprender a estar sola, aunque me aterrorice pensarlo

y decir la verdad para no que no parezca mentira.

Una canción en la que estar a salvo,

necesito.

Necesito una ausencia infinita de esta necesidad imperiosa de necesitarlo todo

porque necesito deshacerme del todo para sentir la libertad que de verdad me falta y pronunciarla desde dentro

y pensar que todo lo demás es absolutamente innecesario.






jueves, 26 de julio de 2018

Dulce inexistencia.







Amé los secretos porque te escondían a ti.

Utilicé sinónimos porque me quitaste todas las palabras.

Cultivé mi cuerpo y regué mi mente.

Me arranqué el corazón para que no pasaras hambre.

Dibujé tu casa en mi vientre.

Desenredé las mentiras.

Encontré la solución y te hice poema.

Me hice viento para soplar bajo tu falda.

Evité miradas que me querían tocar con los ojos.

Hable del nuestro, del futuro y del nosotros.

Lloré para impedir tu sed.

Me disloqué la lengua para trazar tu mapa.

Te di la razón, mi tiempo y la mano.

Jugué con hielo para que jamás te quemaras.

Desperdicié mi libertad regalándote mis alas.

Te hice hueco de ternura en mi pecho.

Me inventé la hora y soplé el viento en otra dirección.

Me hice kilómetros para que me recorrieras.

Te follé.

Olvidé la música porque no querías bailar conmigo.

Críe cuervos que luego sacaron los ojos a otros.

Me hice polvo de tus costillas.

Anduviste por mis ramas.

Fuiste mi país de las maravillas.

Miré con ternura los restos de mi existencia.

Crecí sabiendo menos de lo que debería.

Fui el tipo de persona que prefiere perder la guerra para que tu ganaras la batalla.

Te creí.

Ahora parezco entera siendo solo la mitad de lo que seré y he entendiendo que nunca fui la mitad de lo que podríamos haber sido.

Puedes andar por las ramas de este árbol caído, joderme viva para que me muera, demostrarme que las canciones solo son canciones y que el amor se escribe con la sangre del que llora.

Estoy hecha a golpe de viento. De arena y alambre; de jazmín y azúcar.

Soy lo que he perdido, porque también somos lo que hemos perdido.

Y sangre y una herida en el vientre que parece tu nombre.

Me cuento impar, arrasada y con todo el dolor de mi corazón bombeándome en la garganta.

Ahora me arranco todas las ciudades que llevo escondidas en los ojos, no me quedo nada ni para siempre; tampoco para ti.

Ahora no tengo motivos para estar triste, ni razones para ser feliz:

tú te lo llevaste todo.

lunes, 23 de julio de 2018

'Ni ahora ni nunca'.






Nunca consigo decir todo lo que quiero porque no sé lo que necesito.

Nunca diría nada malo de ti si tú no me lo hubieras hecho a mí.

Tampoco me atrevo a pedir perdón por miedo a que me des las gracias, porque cuanto antes te vayas, más pronto conseguiré dormir.

Ya está todo escrito y no voy a contar nada nuevo que algún idiota, de corazón gigante y pecho pequeño, no haya dicho ya.

Lo he hecho mal tantas veces que me sorprende no haber acertado ninguna.
He soñado contigo justo cuando has decidido que querías hacerlo con otra…

Me arrepiento de tantas cosas que sería ridículo que a estas alturas de la caída me raspara las rodillas suplicando perdón
porque nos hemos hecho a destiempo,
porque bailamos canciones diferentes,
porque a mí me daba miedo la caída y tú has sido el peor precipicio.

Todo me parecía bien hasta que empezaste a hacerlo tan jodidamente mal.

Te habría creído para siempre si, alguna vez, me hubieras dicho la verdad;
si no hubieses dejado crecer las dudas en mi pecho,
si hubiésemos llegado y no te hubieras querido ir.

Me da miedo llorar por si ahogo toda esta indiferencia que parece una habitación gigante que ocupa todo mi corazón.

Todo parece limpio porque no estás cerca porque tus manos me atrapan en silencios y me arrastran sin saberlo, alejándome de mí y estallan cristales cada vez que pienso en ti y dejo de saber andar y me falta el aire porque tú no me lo das.

He aprendido a perdernos como si no fueras imperdible, como si este hueco de ausencia no fuera solo miedo.

Como si luchar por ti no fuera perder la guerra.

No sé estar sola conmigo misma,
pero contigo tampoco.

Te habría querido para siempre por inconsciente, por kamikaze, por torpe, por ilusa, por canción, por salida de emergencia, por necesidad, por enfermedad, por todo, por irresponsable, por tonta, por rebeldía, por vencida, por capaz, por cabezota,

Por amor.

Porque tú eras la ciudad de la que huir y no al revés.

Porque la intención es lo que cuenta
y yo nunca pude contar contigo.