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lunes, 27 de octubre de 2014

Oda al silencio. Epigrama.




Pero cállate, joder;
 que estás más guapa.

No pretendía, te lo juro.


Juro que no quería que mi canción favorita fuese tu respiración contra mi nuca cada noche y tampoco que mi vida empezara en tu boca.

Te prometo que tampoco quise huir de todo para quedarme contigo.

No he querido jamás escribirte un poema ni que fueses la canción de mi vida.

No he querido ser sueño por miedo a que te despertaras.

Te aseguro que no me queda ni un puto silencio que no sea tuyo.

Tampoco es que haya pretendido nunca volar, pero me abriste de piernas.

Te juro que yo solo quería seguir andando, pero nos miramos de frente.

No he querido subrayar libros, ni arrugar las páginas, y mucho menos arrancarlas; pero te he leído tanto que jamás te me vas a olvidar.

Es que te juro que..

no he querido a nadie como a ti.

Te doy lo único que no me quistaste: mi palabra.


3 comentarios:

  1. Tú sí que nos dejas sin palabras cuando te leemos, y también nos quedamos sin respiración. Es bonito porque consigues que todo se quede en silencio, y eso es lo que más nos falta en ocasiones. Así que: gracias :*

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