hands

hands

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Miércoles de mis cenizas.

Lo de confundir tu respiración con la mía porque estás tan cerca que no sé distinguirnos.

Quiero tu voz en mi nuca y mi aliento en tu espalda,
el roce de tu piel, suave, ahogando tu silencio en mis gemidos.

No saber hora,
ni sitio;
pero sí lugar:
tú.

No querer nada,
solo a alguien.
Y eso es mucho.
Todo.

No querer diferenciar entre tu cuerpo y el mío.


En mi sonrisa cabemos tú y yo,
y en mis lágrimas caben mis "te echo de menos cada noche y odio despertarme y no encontrarte buscándome".

Tengo una cama desierta y el tiempo vacío desde que existes pero no estás.

Yo soy de las que se enamora como una tonta,
pero folla como una hija de puta;
y mientras tenga tu cara entre mis piernas el mundo seguirá siendo un cabrón desalmado,
pero gritaré en silencio que nos hemos ganado.

He asustado al miedo,
y he basado todas mis mañanas en las noches que me has dolido.

Y ahora solo veo un sofá,
medias rasgadas,
y a mi;
con unas ganas locas de hacerle el amor al invierno
y que se corra en mi vestido,

y que le follen al desastre de no tenerte cerca,
y al fracaso de tenerte lejos.


He perdido la noción de mí misma y ya no sé si soy yo la que se muere,
o eres tú la vida que me falta.






No hay comentarios:

Publicar un comentario