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martes, 21 de enero de 2014

Cómo sobrevivir a una historia de amor.



Estoy que me salgo.
Que me duelen las esquinas de mi habitación y hasta las puertas se quejan de mí.
De mi falta del 'yo' en singular.

Que dónde estoy, preguntan.

Yo contesto con el grito más sordo;
y escalón a escalón nos hemos quedado sin pestañas.

Sin querer, pero queriendo.

Nos quedan unas páginas en blanco muy de puta madre,
pero es que no queremos escribir más.

He dejado de contar sueños para dejar de contar contigo
Después de todo: nada. 
Y eso nos queda. La nada. 
La carencia del puto amor. 

Tengo las manos llenas de sangre;
de morderte de lejos. 
Como esos restos de pintalabios en tu polla cuando la primera mamada en el baño del bar de la esquina. 

Hubo un antes,antes del después. 
El antes del no sé. 
El antes de los pies inquietos,las manos en los bolsillos y los círculos viciosos,pervertidos,sinvergüenzas. 

El sutil instante 
El tenue movimiento 
El ingenuo momento  
En el que creíste que,pero te quedaste en el creer. 

A veces no nos importa la oscuridad si al final del túnel hay una caricia en forma de gemido. 

El capricho de un niña con una piruleta roja en forma de corazón; el niño de turno que pide un globo desconsolado. 
La niña,al final,se come la piruleta dando mordiscos como si al hacerlo se comiera el mundo; el niño,deja escapar el globo abriendo la mano,como creyéndose pájaro por un momento. 

Así,como la niña me comía tu polla; y así,como el niño te he soltado la mano. 

Un cariño desmedido hacia mi ingenuidad, que de tanto en tanto, me deja mirarme al espejo.
A mí ya no me vale con caerme, yo me hostio con todas mis ganas, 
por si las dudas.

Llevo con ganas de llorar desde que nos corrimos juntos sin tocarnos,
y tengo ganas de follarte los ocho días de la semana,
-y las quinientas noches que no te cuento-

No sé que digo porque no tengo más que decirnos.

Que me pierdo;
pero perderse no es otra cosa que buscar algo;
en cualquier caso, si buscas: encuentras.

Entiéndeme.
Es que no te has visto relamiéndote las ganas y las mentiras,
es que no te has visto después de hacerlo como si mañana no hubiese más mañana;
y la verdad, es que yo tampoco te he visto.

Pero te imagino 
y qué putada;
porque tengo una imaginación que no me cabe en el pecho.

Las mentiras te las crees más si hay sexo de por medio.
En mi caso, no me creo nada, pero me lo hago todas las noches.
Por la indecisión, la incertidumbre y el titubeo.

No me hacen falta ni poetas ni poesías para pensar en ti;
no me hacen falta ni Sabina ni Andrés para llorar por nosotros.

No me hace falta nada.


Solo tú.

Y a veces, ni eso.

Solo tengo que repetirme un par de veces al día que 'tú nunca fuiste un poema'.


3 comentarios:

  1. Estoy enamorada de lo que escribes porque me hace sangrar pero al mismo tiempo me alivia. Inconcluencias de la vida.

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  2. Muchísimas gracias, me alegra que te haga sentir (bueno o malo) <3

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  3. "Así,como la niña me comía tu polla; y así,como el niño te he soltado la mano..." Brutal!

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