hands

hands

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Bienquerido.




Tenemos veintinueve días para decirte hola;
uno para darte un beso de película y despedirnos de ti.

Nos mira,impaciente,caer desde lo alto de las copas de sus árboles.

Escribe en hojas,desgastadas,el final del verano;
dibuja los cielos más estrellados,
hace el amor al amor.

Pasea por los parques en bicicleta,
con vestido,
sin bragas;
y el viento le levanta la sonrisa.

De fondo suenas tú;
intenso,nervioso,excitado.
Suena tu sonrisa contra mi espalda.

Suena la velocidad de los días de verano,
explotando contra el cielo azul.
Se oyen los gritos de las niñas saltando las olas,
las risas de inocentes.

Y de pronto,tú.
Estrenando días sin envolver, y noches de sombreros y pintalabios rojos.

Nos volvemos a leer como siempre, 
con un poco más de ropa y menos cuidado.
Con más fracasos y menos vergüenza,
con más miradas que días tienes.

Van a venir ellas,
con libros entre las piernas,
y muchas ganas.
Y vas a ser más especial,
si puedes.

Me voy a vestir con lo mucho que te quiero.


Te voy a dar la bienvenida con una sonrisa,Septiembre;
que has venido con lo puesto y te vas a quedar hasta que te vayas.
Y te voy a besar hasta el último gemido.










domingo, 1 de septiembre de 2013

Tengo una sonrisa, y sé cómo usarla.

Viene él.
Ella sonríe;
le hace gracia.

Ella es éxtasis,es vino y cervezas frías.
Hay gemidos.
Es dolor,es desierto con oasis.

Él es un hotel,un pianista.

Él le ha robado el amor,
y algunos bailes.


Ella,tan guapa como siempre,calla.

Y piensa -"ay,amor. dueles tanto que me sale sonreír.".

Él le arranca la ropa,
y se follan hasta que duele. 
-Siempre.-

La banda sonora son las hojas del otoño detrás de la ventana.

Hay canciones que huelen a sus labios.
Hay olores que saben a su pecho.

Él la muerde. 
Es una noche.
Más.

Él persigue su primavera;
ella es invierno.


Ella,
sonríe,
y piensa ."Ay,amor. Mi amor, mi vida,mi corazón, mi piedra,mi precipicio..
Ya has venido a lo que tenías que hacer. Te puedes ir"-

El silencio se sube por las paredes.

Él se va.

Ella se queda.

Y sonríe.

Y piensa.

-"si supieras todo lo que te todo,
si supieras todas las veces que he sangrado,
si supieras...
no dejarías la puerta abierta;
no me venderías por cualquier droga."


Pero ella, sonriendo; sigue en la ventana.
Suspirando a cada paso se va.