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lunes, 13 de mayo de 2013

Entre cuatro paredes.


Los domingos por la tarde son muy tuyos.

Cuando suena la música le bailo sensual a tus dudas,
encima de la mesa del salón,
esperando a que aparezcas por la puerta.
Pero está cerrada.

Ya no me destrozas,
pero empalmo los cigarros.

La rutina me come,
ya que no estás tú.

Y los domingos se acuerdan de ti,
juro que no soy yo.

Ya no bebo, por si te veo por las esquinas.
Ojalá verte doblarlas.

Fue amor a primer polvo,
Fuiste, eres y serás.
Del verbo querer.


Te lo resumo:
confundí mis te quieros con tus ganas de follar.


Ya no inspiras. 
Sólo dueles.
Y yo sigo imaginándonos sin mar, pero mojados.

Estaría contigo hasta quedarme sin mí,
Y comernos el mundo,
 y volver a casa en autobús.

Han venido a buscarme los recuerdos;
no estoy. No os molestéis.

Se me ha parado la vida, ¿lo oyes?
O lo quieres un poco más fuerte.
Pregunto.

El mundo es más bonito con nosotros follando,
y mira qué feo está todo. 
Y ya no hay solución.

Eran historias bonitas, con gente alrededor mirando,
mientras nos queríamos,
Y me cogiste de la mano,                                                                                        y todavía te noto.


La tristeza se pone más triste pensando en ti.
Y la soledad ya no está sola.

Lo más bonito que hicimos por desamor fue comernos a besos los días de fiesta.

Lo peor del amor, Joaquín, no es cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos.
Lo peor del amor es mi cama sin él.


Es primavera; y está helando.
Y yo me muero de ti,
pero no contigo.

Es lluvia. O yo.
 y el mundo sigue girando, como si nada.
y yo ya no te como.

Me falta el aire que me has quitado,
y ahora no sé cómo volar.
Y ahora no sé cómo no caer,
No sé cómo;
Ser.

Me he visto acariciando la almohada, creyendo que tú.

Las ilusiones te las puedes beber los viernes por la noche,
en vaso corto;
y tragos largos.

Me he comido cada uno de tus lunares a modo de desayuno,
y sólo quedan restos,
que rebaño cada noche.

Al final, el final se escribe con sangre.
Y tengo más cicatrices que suspiros te mereces.


Y aunque los golpes, los cristales, los cigarros sin apagar, los destrozos, las ventanas abiertas, las noches sin dormir, los precipicios sin mar, los sábados, los espejos sin maquillaje, los vasos llenos de nada, las escaleras, mis piernas, los rincones sin barrer,los veleros hundidos, las pestañas sin deseos, las persianas subidas..


Aunque LA VIDA, mi vida;

que sepas que

 te quiero.













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