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sábado, 30 de marzo de 2013

todos los días son sábado.

Siempre se me ocurren los versos más bonitos cuando estoy dormida.
Se me han levantado los sueños y se han caído de golpe;
o los he tirado yo.
No me acuerdo.

Siempre hay una chica con el corazón roto,
llorando tormentas.

Prometimos viajes,
y nos quedamos por el camino.
Me dejé en la estación viendo pasarte mil y una veces.

Resulta que las chicas que se pintan los labios de rojo
son las que bailan hasta el amanecer con la muerte.
Y las que se enamoran de la lluvia.
Las que se tatúan pestañeos en la espalda.
Y las que se pierden en bares de dudas.

Hay chicos que son lo que no querían ser.
Que en un pasado fueron y eran todo lo que no son ahora y odiaban antes.
Son lo que no han sido nunca por no haber sido para ellas.

Hay chicas esperando a que volváis.
Pero os convertís en dolores de cabeza,
insoportables.

Yo sólo digo que la vida es más bonita si tienes tabaco.
Y que las penas con drogas se curan.

Hay chicas enamoradas 
del 
des-
Amor.

Yo, personalmente, soy como una niña aprendiendo a andar.
Como si fuese la primera vez que me rompen por la mitad,
o en mil pedazos.
Y no,
no es la primera vez que tengo que desaprender a usar el corazón.
pero como si.

Lo que pasa es que no me acordaba 
de lo que era tropezar tan fuerte
y darte de boca contra algo que no ha existido.

En la vida no paras de morirte,
o matarte.

Como si fuese la primera vez que rompes.
A llorar.
A cada paso que das.

Se fue tan rápido que ahora me dan vértigo las despedidas.

"Estoy muy desgastada para éstas tonterías",
nos decimos cada noche.

Pero cada vez queda menos camino
para corrernos.

Te han robado abriles de lluvia,
pero también te han salvado diciembres.

Claro, no has roto el silencio porque ya bastante me has roto a mí.

No sé en qué día vivo.
Sólo 
que 
tengo 
la 
puta
manía
de quererte más los sábados.


Encima de mí.




"Odio pocas cosas,
pero las que odio las odio a matar.
Odio el dinero de más,
odio las ganas de menos.
Odio odiar."













miércoles, 20 de marzo de 2013

Sexo. Mentiras. Y otras drogas.


No nos quedan más finales que escribir.
Los has gastados todos.
Lo has tirado todo.
Me has tirado a mí,
Y luego me has pisoteado, por si acaso quedaban restos.
Pero no.


Ahora me estoy fumando el piti de después de la despedida;
A tu salud.
Enfermo.

El problema es que tú veías puntos donde había rayas.
Yo esperaba de ti, 
mientras tú  follabas a otras.
Y claro. Bucle horroroso.

No te has ido,
 porque no has estado;

Así de simple.

Portales abiertos al amanecer entre mis piernas;
Evité lo inevitable y al final,
los mismos finales de siempre,
repetidos hasta la saciedad,
con suciedad.

Conmigo, y sin ti.
Los escribí todos con las manos, y al final los borre con el codo.
Con dos cojones, y sin corazón.
Y otra vez,
Sin ti.
Siempre.



La primavera me sienta de puta madre, 
o eso quiero.
El invierno lo hemos pasado sentados, 
mirando por la ventana cómo brillaba el sol del verano pasado.

Teniendo en cuenta que mi felicidad estaba en tu mano,
deberías haberla usado mejor.
La mano, digo.

Y pensar que mi cama ya no será nuestro rincón favorito de Madrid,
mata.

Pero lo de morirme lo llevo muy conmigo
y ya no me sorprende que la vida sea tan puta, 
el caso es que ya no estoy ni guapa.

No quedan pastillas para no soñar, y claro.
Así acabamos. Durmiendo.


Me has llevado contigo y me has clavado agujas en los ojos para acostumbrarme a no verte.
Pero verme sin ti
es verme a la mitad.
Es verme rota.
Y no verte más me desgasta las sábanas.

Se puede hacer más,
y mejor.
Pero no vamos a hacerlo,
porque ya no tienes nada que hacer.

Soy el roto que no se puede coser,
no tengo arreglo.

Irene dice que es un poema sin solución;
yo es que ni poema ¿sabes?.

La última vez te dejaste por aquí unas hostias,
que cada noche me dan bien fuerte.

Pero aplaudirme, 
que sigo pestañeando joder.
Aunque creo que se me ha metido la vida en el ojo;
y me llora.

..

Algún defecto tenías que tener,
pero, hijo de puta, es que te quedaste con todos.
Y me bajabas las persianas,
amor,
para que no los viera.

Pero me he tropezado con ellos
y me los has susurrado al oído cada noche,
hasta que, de una vez,
diecinueve día,
nos hemos desconocido quinientas noches.



El amor no salva la muerte;
remata la vida.



Vi pasar trenes por tí,
cerré puertas, ventanas, y piernas
a otros.

Hemos perdido las caricias.
Has.

Me rompes fuerte,
¿ o prefieres un poco más alto?

..

La primavera llega, y tú te vas un día antes;
mejor no verte florecer,
capullo.

Has tenido cojones para arrancarme cada pétalo,
y ahora no me riegas cada mañana,
entre las piernas.

Las penas pesan,
y mi pulmones pagan las consecuencias.
Tuyas.

La última despedida es la peor,
os lo digo yo.

He corrido el riesgo de destrozarme;
y ya no me corro contigo.

A ver si ésta primavera me cura el puto invierno.

Aviones de papel pintados de tí,
que vuelan.
Qué de puta madre se te da lo de largarte.

y.
te.
quiero.


La verdad es la mentira más fuerte que me ha dado en la cara.

El infierno debe ser algo parecido a imaginarte.

Y si ves a tu antiguo tú, avísame;
es que el nuevo es como para darle fuerte
y hacerle cosquillas en los pies.

No acabo de acabar con nosotros,
como si hubiese perdido algo que he tenido alguna vez.

Des
que
rer
te,
como tú has hecho siempre.


De ilusión también se muere, dicen.
Pues, cabrón, tú me has matado mil veces
y dos mil que me quedan.

Lo peor del tú y yo
es que ya no habrá tú,
desnudo.

Te vas a acordar de mí;
no es una amenaza.


Ya te lo cantaba Joaquín;
"éste adiós no maquilla un hasta luego,
éste nunca no esconde un ojalá."
Me han sobrado los motivos,
siempre.
Y a tí te han faltado años,
y cojones.
Me has dado más de cien mentiras,
que no valen la pena.




De despedida toda una vida sin mí.





Invito yo.









viernes, 15 de marzo de 2013

Des-versando.


Que la inspiración nos pille confesados.

Porque cada vez que bostezo me acuerdo de ti, y del hambre que me das.
Y me quitas.


Es que preferimos no dormir, para vernos soñar.
Y soplar cada pestaña que hace caída libre desde el mar de tus ojos, verdes.


Haznos un favor; 
deja de conjugar verbos con mentiras.

Queremos calles oscuras llenas de luces de nosotros, 
no sé si me explico.


La tristeza es un poco hija de puta, pero nos versa cada noche y nos acordamos de tu puta madre. 
Juntas.


Hay gente que tiene; y otra que es. Nosotros somos, porque queremos ¿sabes cómo te digo?

Nosotros fuimos. Fuimos lluvia en el sol, quemábamos en hielo y derretíamos las horas.

Puedo escribirte los versos más bonitos; o mejor, escríbemelos tú, con la lengua.
Borrarlos cada vez que te vayas, que no quiero restos.
Siempre.

Me quedo aquí para explicarte lo que es morirme de ti;
Mientras me follo los límites. 
A falta de ti.


***

No sé escribir si no es de ti.

Drogábamos las noches para que no se acordaran de todas las putadas que me hiciste;
pero dejaban una resaca de la hostia;
y a la mañana siguiente la cama llena de tu espalda, y claro.

Ahora dejo la ventana abierta, por si se te ocurre volver, 
cual Peter Pan.
Volando; con polvos. 
Mágicos.

***

Hemos callado tanto que ya no sabemos ni qué otorgamos.

Prefiero liarla que liarme, y liármelos mientras nos liamos.
Qué lio más bonito,oye.

Escribir finales felices; quemarlos. Fumarlos a pulmón, y sin flitro.
Como si no hubiera más lunas que follarse.

He tenido las mañanas más bonitas, de lluvia, entre mis piernas;
y me la has clavado; por delante y por detrás. Como has querido.
Y cuando.

Me has cantando canciones muy inventadas,
y me has querido como si supieses que soy sólo tuya.
Usado.
Y me has querido. 
Pregunto.

***

Me quedo con tu lado bueno, la espalda.
Soy más mentira que de verdad.
Deberíamos contar-nos los te quieros. Por cada beso, 
uno.
Mejor medio, 
más besos.

***


Cada día te escribo las despedidas más bonitas,
A ver si algún día terminamos de leernos.

Te beso los suspiros mientras toco el cielo de puntillas, y no vuelo,
pero casi.

Y estoy a dos hostias de enamorarme hasta matar,
O morir.

***

Dos chicas rotas hacen una entera. 
Me explico. Creo.

Llevábamos las primaveras en las manos, 
queríamos volar en vez de caer.

Iba desnuda. 
Me dejaba la piel por cualquier rincón.

***

Gritaba en silencio mientras te corrías leyendo entre mis piernas.
Te miraba con compasión, mientras te mordía con pasión.

Bailaba,

Y bailo al son de la tristeza, el sexo, las cosquillas, las miradas, lo versos.


Suena un paso doble.

Los que me quedan para dejar de quererte.