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martes, 8 de enero de 2013

palabras calladas.


Estaría bien que dejáramos los poemas a un lado y nos tiráramos los cristales a la cara, a ver si de una puta vez, nos cortamos.

Pero en realidad, un poema vale más que mil lágrimas.
Así que aquí lo tienes.

Yo. En forma de poema, toda para ti.

Poema triste, de corazón roto y lágrimas negras.
Poema escrito por ti, tuyo, de arriba abajo.

Con borrones y tachado mil y una vez
por el mismo lápiz.

Escrito cada día durante mucho tiempo, aunque,
si te digo la verdad,
es un poema que ya ni se entiende, 
se escribe solo
y se equivoca tanto que ya ni destiñe.

Con más cicatrices que lunas en la espalda,
Con más arañazos que copas cada sábado.
Con más ganas que veces te quiero.

Y tú, con menos obligaciones que besos me das.
Esto se queda sin tinta, 
el mar sin olas 
el cielo sin mí.

Enamorada del miedo de tus labios,
del brillo de tus ojos y de mis puños rotos.

Cada vez que me miras, te cortas
Y ojalá te mueras, 
de placer o de un susto;
qué más da.

Me quemo, entre tus piernas y tu lengua.
Me quemo cada vez que dices mi nombre,
cada vez que estás sin estar, como cada noche
como cada sábado.

Te dedico mis poemas,
me dedico en forma de letras,
suspiros y lágrimas sofocadas.

En cuerpo y alma,
mucho cuerpo y poca alma, 
la verdad.

Muchos quizás y ninguna certeza en la mesilla,
la única,
Yo.

Y, por supuesto,
la de que me sigas bajando la cremallera
y se me sigan cayendo las excusas cada vez que me tocas.




y no, perdona, no son copas de más
eres tú de menos;
y yo calentándome cada vez que hago el amor a los sábados que no estás.

Soy yo en forma de poema, de desgarro;
yo convertida en gemidos, susurros y suspiros.

Soy una fiesta llena de copas vacías, ceniza y olvidos,
soy suerte, 
mala o buena,
 tú decides
.
Miedos que dicen que sí, piernas abiertas, para ti.

Soy,
en lo que tú me has convertido.
Soy un “yo que tú, yo”.


Siempre tú más para mí, que yo para ti.
En tus doce mil formas del dos mil doce, 
me quedo contigo entre mis dudas
y mis piernas.


No es la primera despedida, ni será la última;
porque entre mis sábanas y tus dedos quedarán restos de nosotros.

Son golpes de rabia en las cicatrices de mis poemas,
los abrazos guardados que nunca me diste
y los besos que nos debemos.

Para ser tú, eres demasiado.

Y ese tú ,
que siempre queda en algún rincón de mi reloj.







te quiero de papel
o en cualquiera de tus formas.






2 comentarios:

  1. No se, ni aún encuentro, unas palabras adecuadas para describir las sensaciones que tus letras y comas provocan a mis ojos, llevo leyéndote desde el principio y hoy tuve la valentía y el afán de comentar,ppreferiría en papel y tinta pero lejos estas como las respuestas de tus versos a mi pensar...
    Ojalá y puedas contestar. Saludos!!!

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  2. No sé ni qué decirte.. en serio.. no sabes cuánto me has hecho sonreír y leer esto significa muchísimo para mí, de verdad <3
    GRACIAS POR LEERME, gracias por seguir,e y gracias por este abrazo tan grande...
    ojalá conocerte pronto <3

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