hands

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domingo, 27 de enero de 2013

Pero sobre todo.

Destroza
  
   rompe

      ata

         raja

            dispara

               acaricia

                  folla

                     besa

                        habla

                           abraza

                              araña

                                 escribe

                                    corre

                                       juega

                                          olvida

                                             desea

                                                 quiere

-ME.







martes, 22 de enero de 2013

tal como eres.


Son 25.

Veinticinco velas para ti.
Veinticinco poemas que te dedico,
veinticinco abrazos multiplicados por mil.

Veinticinco lágrimas que se caen al pensar en los veinticinco años que llevas respirando.
En todo lo que has dado,
hecho,
sonreído,
callado,
cantado,
mirado,
tocado…

Veinticinco mañanas abriendo tus ojos verdes, con sonrisas entre sábanas desgastadas y canciones que suenan a ti.

Las palabras se quedan cortas a tu lado,
y los te quieros no son suficientes.

Por pelearte con todo y todos, 
sobre todo conmigo.

Que me quieres como nadie,
 y no me has soltado la mano en todos mis suspiros.

Un lazo cosido por lágrimas, por noches juntas, por gritos y peleas;
pero también por tu risa incansable, tus manos inmortales, tus pisadas de gigante, la fuerza que NOS das.

Veinticinco promesas que te hago,
por ser mi camino y mi escudo;
mi paracaídas y mis ojos.

Veinticinco gracias son pocas;
multiplica por mil, y ni si quiera andarás cerca.

Por este amor que nos une, la infancia, y los juguetes rotos.
Por bailar conmigo las canciones más tristes,
disfrazarnos juntas y matar a los malos de los cuentos.

Por ser mi verdad,
soplas veinticinco por las mil y una lunas que has luchado.
Por seguir sonando, aunque se te rompan las alas.

Es que es ella;
tan resplandeciente aunque el camino se tuerza,
mayúsculas,
eres y serás,
verso en todos mis poemas.

Ella. Que es razón de risas y suspiros.
Yo, reflejo de ti;
te digo que no hay secretos,
ni miedos,
ni barreras,
que no podamos saltar,
juntas.

Son veinticinco,
mucho vivido y poco contado;
entre viajes y álbums de fotos estamos nosotras.

Veinticinco maneras de enseñarme a vivir,
y curarme las heridas.

Veinticinco deseos por cada vela, 
por cada pestaña y por cada lágrima.
Entre mares en tempestad siempre estás tú, 
y tu sonrisa, 
y tus ganas de latir.

Recuerda que;
se hace camino al andar, 
y aunque a veces parezca un laberinto sin salida,
y se cierren puertas,
tú eres capaz de abrir mil ventanas.

Son veinticinco,
pocos para todo lo vivido.
Pocos para todo lo que te quiero.
Pocos para todo lo que eres.

GRACIAS por cada minuto, cada sueño y cada pestañeo.

Son veinticinco.
Dando guerra, y mucha paz.


TE QUIERO, HERMANA.





"y pensando, sinceramente, te quiero así;
tal como eres."

miércoles, 16 de enero de 2013

´Sí. Pero.´

Canciones desembalas que nos gritan,
farolas rotas,
ojos negros,
días malos.

Monstruos,
tinieblas,
espejos por las mañanas,
corazones rotos,
risas a medias,
guitarras desafinadas.

Relojes en hora,
cafés fríos,
mañanas heladas,
rimel corrido.

Puntos y finales,
y seguidos.

lágrimas desencajadas,
manchas de tinta,
mentiras.

PERO

Sabina cantando,
besos en semáforos,
mamadas en baños,
cerveza fría.

Luces encendidas,
gatos negros,
lunares,
"cariño, súbeme la cremallera".

Tabaco,
polvos con amor,
aeropuertos,
sal y tequila.

Domingos,
promesas cumplidas,
espaldas escritas,
camas calientes.

Puertas abiertas,
poemas,
manos.






TÚ.



lunes, 14 de enero de 2013

mi niña, mayor


Por saber sonreir a las noches sin sueños,
hacer de la vida un suspiro
Por llorar y agarrarme la mano en los precipicios más altos,
y si hace falta,
tirarte conmigo.




Por matar a los malos en los cuentos
porque cantas los días grises
y llenas bares de risas y poemas.
Por viajar conmigo, sin movernos.



Por perder conmigo,
y
cruzar los semáforos en rojo.
Por provocar sueños, RISAS, y besos,
y escribir historias sin necesitar papel, ni boli.



Soplas 23, y yo,
contigo.
Y seguiremos suspirando, juntas
por las esquinas de Madrid.
Con copas en la mano y bailes sin música;
con lágrimas y verdades,
pero juntas.



Gracias por ser cuando no soy,
por estar cuando sólo suenan canciones tristes.
Levantarte por mí, y conmigo.


Veintitrés te quieros son pocos.


Por meterte conmigo entre tinieblas
Y salir de cuartos oscuros de la mano.
Gracias.

entre laberintos y mares,
ahí estás siempre.
tan rubia, tan tú.






Alto y claro, 
para que no se te olvide.


Veintitrés canciones para ti, 
y más veces te quiero.



martes, 8 de enero de 2013

palabras calladas.


Estaría bien que dejáramos los poemas a un lado y nos tiráramos los cristales a la cara, a ver si de una puta vez, nos cortamos.

Pero en realidad, un poema vale más que mil lágrimas.
Así que aquí lo tienes.

Yo. En forma de poema, toda para ti.

Poema triste, de corazón roto y lágrimas negras.
Poema escrito por ti, tuyo, de arriba abajo.

Con borrones y tachado mil y una vez
por el mismo lápiz.

Escrito cada día durante mucho tiempo, aunque,
si te digo la verdad,
es un poema que ya ni se entiende, 
se escribe solo
y se equivoca tanto que ya ni destiñe.

Con más cicatrices que lunas en la espalda,
Con más arañazos que copas cada sábado.
Con más ganas que veces te quiero.

Y tú, con menos obligaciones que besos me das.
Esto se queda sin tinta, 
el mar sin olas 
el cielo sin mí.

Enamorada del miedo de tus labios,
del brillo de tus ojos y de mis puños rotos.

Cada vez que me miras, te cortas
Y ojalá te mueras, 
de placer o de un susto;
qué más da.

Me quemo, entre tus piernas y tu lengua.
Me quemo cada vez que dices mi nombre,
cada vez que estás sin estar, como cada noche
como cada sábado.

Te dedico mis poemas,
me dedico en forma de letras,
suspiros y lágrimas sofocadas.

En cuerpo y alma,
mucho cuerpo y poca alma, 
la verdad.

Muchos quizás y ninguna certeza en la mesilla,
la única,
Yo.

Y, por supuesto,
la de que me sigas bajando la cremallera
y se me sigan cayendo las excusas cada vez que me tocas.




y no, perdona, no son copas de más
eres tú de menos;
y yo calentándome cada vez que hago el amor a los sábados que no estás.

Soy yo en forma de poema, de desgarro;
yo convertida en gemidos, susurros y suspiros.

Soy una fiesta llena de copas vacías, ceniza y olvidos,
soy suerte, 
mala o buena,
 tú decides
.
Miedos que dicen que sí, piernas abiertas, para ti.

Soy,
en lo que tú me has convertido.
Soy un “yo que tú, yo”.


Siempre tú más para mí, que yo para ti.
En tus doce mil formas del dos mil doce, 
me quedo contigo entre mis dudas
y mis piernas.


No es la primera despedida, ni será la última;
porque entre mis sábanas y tus dedos quedarán restos de nosotros.

Son golpes de rabia en las cicatrices de mis poemas,
los abrazos guardados que nunca me diste
y los besos que nos debemos.

Para ser tú, eres demasiado.

Y ese tú ,
que siempre queda en algún rincón de mi reloj.







te quiero de papel
o en cualquiera de tus formas.






miércoles, 2 de enero de 2013

cruzando océanos.


Eres como una promesa cumplida,
un suspiro del huracán de tus poemas.
La ola del mar más brava.

Eres la inocencia cosida en noches de desvelo.
Rompes copas, moldes
y nostalgias de camas incoherentes que buscan
dónde dormir.

  Y sí, 
tu sonrisa deslumbra el sol
y quita el sentido.

Tus poemas, biblia de mi vida, hablan por sí solos
y de ti misma.

No te veo, pero te abrazo.
No te oigo, pero te escucho.
“y juro que era más guapa, más
guapa que cualquiera.”

Eres el rincón favorito de los despistados
y de las letras que buscan calor en tus pestañas.
Canciones tristes
que suenan a color

Así es como tú, preciosa
haces de los días, 
noches maravillosas.




La más gigante entre los gigantes,
matas fantasmas y quieres sin querer.
Vas pisando charcos y clavas tus ojos
enamorándote de todo
mientras enamoras con tus versos.

Que yo me quedo en esta mierda de mundo
mientras estés tú,
para salvarme de monstruos.

Un abrazo tuyo vale más que mil palabras, aunque no dudes que tus palabras valen más que todo.
Desde aquí, desde nuestro Madrid
te digo, menos mal que te he conocido.
que si no, no sé qué habría sido de mi.
A ti, que desatas tempestades,
provocas suspiros y cantas poemas,
te digo que,
 gracias por aparecer.


Te quiero, amor, porque deshojas mis dudas
sin arrancarme los pétalos.
Me salvas las mil y una noches
con Joaquín en la chistera.
...
y lo mejor,
es que aunque tú allí,y yo aquí
nos comemos la misma luna todas las noches,
cada día más amarga 
y algo más grande,
ahora que estás tú.



                       
                                                                                         
                                                                        Nunca dejes de hacer ruido.