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viernes, 2 de noviembre de 2012

y todo se olvida.

Se muere.
Se muere cada noche mientras rebaña el último suspiro de la luna,
y esperaba que suene el timbre de su puerta.

Se muere cada vez un poquito más.
Cada vez que sonríe,o parpadea.
Por el camino,se va muriendo, de distintas maneras
y de mil formas y drogas diferentes.

Se muere y se tira por el balcón,o a cualquier tío que se la cruce.

Se muere por ser una más.
Se muere por ser canción, y por reir.

Se muere cada vez que se levanta con el pie izquierdo,
o cada vez que coge el teléfono para llamar-le.
Se muere por el camino,y se hace la viva
aunque no lo esté.
y lo que había de ella se murió hace mucho.
Ella se había muerto. Su lógica y su cordura habían desaparecido.

...
Se muere por ser ella  un poquito más,
pero cada vez que lo intenta,cae.
se sienta en la azotea a mirar los edificios de esa ciudad que la hace respirar humo,
y vuela,cada vez más alto. Por eso de que cuanto más alto subes...más daño te haces al caer.

Se muere por él. Y por ella,y por ser ella.
Y por el camino se ha muerto tantas veces que al final ya no queda rastro de lo que era..
y ahora sólo es lo que es.

Un nombre,una cara y la sonrisa que la sale de vez en cuando.
Muy de vez en cuando.

Pero es que es tan preciosa, que hasta cuando se muere me sale mirarla y sonreir.
Es tan preciosa que a veces resucita y vuelvo a ver como la brillan los ojos.
es tan preciosa que hasta se me olvida respirar cuando estoy con ella.

Es tan preciosa..
que me da los buenos días,todos los días.







y cuando me mira está todavía más preciosa (si cabe).
y todo lo demás no importa,porque se abraza a las ganas de sonreir
y lo puede todo.




....

aunque cada día se muera dos o tres veces.

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