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viernes, 30 de noviembre de 2012

The end.


-Lo siento.

+Qué es lo que sientes?

-Amor, mucho amor. Dolor, rabia, tristeza, angustia, cariño.. siento de todo.
Lo siento, por mi.

Porque por ti ya lo he sentido varias veces, todo eso. 
Una y otra vez.
 Y he decidido que no, que mejor sentirlo por mí.
 Que tu no me lo haces igual que yo.

Que no me montas pelis de las que me gustan. 
Esas de Tarantino, en las que se llena todo de sangre, 
mientras nos matamos de amor. 
Eso no lo sabes hacer tú.
...

Así que ya me lo monto yo, como me gusta.

Esta va de todo menos de ti.

De morirme, de amor, por mi.

Fin de la película.



domingo, 25 de noviembre de 2012

Porque contigo.


Pocas veces le veo sentido, 
aunque últimamente tengo que decir 
que mucho menos que de costumbre.

Y qué si no vuelvo a verte, y qué si no vuelves a tocarme.
Y qué si las calles ahora son un poco más rectas,
y están más contaminadas. Qué,eh? QUÉ.

Pues nada, que sería todo como siempre. 
Que yo hago como si nada, 
pero es que es nada.

Y en los laberintos que me construías se convierten en montañas que yo ya he subido un par de veces,
cada día.
Hemos arañado cristales, y roto corazones;
como cualquier persona normal.

A veces me sorprendo a mi misma dando vueltas en círculos,
sin querer decir nada,
Y deliro mientras te cuento lo que no quiero contarte;
y se me pasa lo que nunca me ha pasado.
Que mientras haya noches, sobrarán las penas,
las rosas rojas, la poesía y el vino (contigo siempre,Paula).

Repítete “que no pasa nada”, como siempre,
Y a lo mejor, su(e)rte efecto, 
o simplemente te acostumbras a que de verdad no pase nada
y que lo único que pase, sea el tiempo.

A veces pasa, que mueves ficha, y se descoloca todo.
Así que mejor dejarlo como está, y ya me coloco yo, tranquilo.


Oye, y que si hay que discutir, se discute;
que lo que viene después supera lo anterior, 
“que me desato y verás”.
O también puedes atarme tú, pero eso es otra historia.

Tengo la puta costumbre de encender hogueras 
que luego no sé apagar.
Y claro.

Pero es que él me dijo que me quería…
echar un polvo, y yo lo de echar lo llevo en las venas.
Te echo de todo.
Y tú me haces de todo a mí.

Nos lo podemos montar como quieras. 
Yo pongo el tabaco y tú trae algo de beber.
Que del resto se encarga la noche.





Porque ya sabes;
Me da igual cómo acabar,
mientras sea contigo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Cómo lo hacemos.


Entonces la suerte a veces se pone de nuestro lado, la mala digo.
Y te caes por las escaleras.
Las pompas que eran de jabón ahora son de humo. 
“Porque sigo fumando, que de algo hay que vivir.”

Con la práctica llegas a la perfección. Y claro. Lo de caernos lo llevamos en las venas, 
asique ya nos levantamos con estilo. 
Y con tacones, altos. 
Muy altos.

La putada de todo esto es que al final siempre acabamos contando-nos las penas, 
que nos sobran. 
Y que sí, mucho amor, muchos besos, y mucha teoría.
Pero pocos hechos.
...

Yo, personalmente, me llevo muy mal conmigo misma; 
y muchas veces me peleo, me grito, me araño y acabo a hostias,
 liándome-los yo sola.

Yo no sé, pero deberíamos contarnos historias para llorar 
y beber tazas de café medio llenas de vacío.
El número 69, para mi, ya no es otra cosa que el que sigue al 68.
Porque bah, estoy repartida entre todos y ninguno.
 “Que para resumir, estoy jodida y radiante.” 
Y yo eso de contarte los lunares ya no lo hago, no sé si me explico.
Y me falta la magia que a ti te sobra.

...

Ya no me amargo entre las margaritas,ni las deshojo; 
y como tú,cada viernes y sábado, cierro los bares a los que ya no me dejan entrar.
Pero qué te voy a contar que no sepas de mi, o de la vida.

Acabaremos encontrándonos entre la primera calada y el último suspiro.

Mientras nos rompemos entre nosotros y dejamos el corazón en penumbra.

A ella “la da igual lo que la primavera haga con los cerezos, lo que quiere contigo es follar”; y en cuánto a mi, sigo esperando ver esa primavera, y luego ya veremos.

Y al final;
la vida te demostrará que es una zorra, pero que tu eres más guapa.
Y que si lloras, se te corre el rímel.








miércoles, 21 de noviembre de 2012

"y ella no tenía medias."


Me asomo a la ventana y esa chica de ayer ya no está.
Tampoco juega con las flores del jardín.
Ahora juega más bien con su vida. 
La destroza, la raja de arriba abajo, la tira, la rompe y la regala.
Juega contigo, y conmigo. Y con nosotros.
Hace puzles, y se bebe cuatro o cinco copas de vino, mientras habla con Joaquín. 
Y se desquita de esos ojos negros 
mientras recuerda cuando fue la primera vez que se prometió que sería la última.
Y mientras él le quitaba las bragas, 
ella se quitaba el corazón y lo tiraba por el suelo, 
como tantas otras veces.
Se coloca, mientras deja que el mundo se hunda bajo sus pies, 
y ella vuela entre las nubes de su habitación.
Pierde orgasmos por las esquinas, 
y no tiene donde colgar el abrigo, porque lo perdió hace tiempo 
y a veces se acuerda de quererse.
Se hace líos y se los lía como nadie, 
y se pone preciosa mientras mira las páginas del calendario 
que tacha esperando que llegue ese último día.

Y cuando se da la vuelta, se ve en el espejo,
 mintiéndose como siempre.

Es una experta en hacer equilibrismo y cortar la cuerda al mismo tiempo. 
Y ha borrado todas las canciones tristes.

Te echa de menos los lunes, martes, miércoles, jueves y viernes; 
menos los sábados que echa un polvo 
con el primero que le regala una sonrisa. Por echar algo.

Y mientras ella se envuelve en un festival de gritos consigo; se quita los zapatos y devora los domingos.

Pero claro; ahí están. 
Ella se muerde las uñas, 
y él la muerde todo lo que ella se deja.






domingo, 18 de noviembre de 2012

cuidame de ti.


Creo que esto ya lo he vivido alguna vez.
Eso de que las flores sean rojas, y las espinas se te claven. 
Lo de que llueva, sobre mojado.
Y las calles de Madrid parezcan cada vez más iguales; 
más pequeñas, más sucias y más llenas de todo. Menos de mi.

Intento escupir palabras nuevas, pero siempre sale la misma historia.
Escucho las canciones de siempre, y todo suena igual.

Ya no me miro al espejo, por eso de que siempre soy yo la que salgo enfrente.
No miro el reloj, siempre es la misma hora.
Siempre hace frío, y estoy calada de ti.

Y le hago trampas a mi cama, para que se crea que siempre es domingo; y así no salir de ella.
Y hablo con mis armarios, que me cuentan que les va mejor que a mí. Y hablo contigo, aunque ya ni me escuches.
Dibujo en la libreta, esa de siempre, que está encima de la mesa. Y escribo poesía. Sobre mi, o sobre ti; o sobre nosotros.

Pero como siempre, mal y  tarde, me regalas noches y botellas llenas de alcohol y yo tescribo en la espalda con tinta imborrable.
Te paseas entre mis piernas y me das una vuelta, al mundo.
y llegas, con tus ganas y tus manos llenas de calles nuevas para andar y  yo me rindo, y me atraganto con tanta promesa sin cumplir.

Y te leo libros que todavía no se han escrito, te como a besos y después bebo otra copa; para acabar como siempre, descolocada.

Y escucho ese “y sin embargo un rato, cada día, te engañaría con cualquiera” mientras te miro. 

Y sonrío.

Porque en el fondo sabemos que tú no puedes vivir sin mi; y yo no quiero vivir contigo.


jueves, 15 de noviembre de 2012

Plumas desgastadas.


Es ese libro que te empiezas a leer y no puedes parar.
Es ese libro con el que sales de la tienda sonriendo.
Es nuevo, y te encanta. Es nuevo, y quieres leértelo ya, lo quieres terminar YA, para volver a empezarlo una y otra vez.

Es un libro lleno de aventuras, lleno de cosas nuevas; de imaginación, de saltos mortales, de drogas, de alcohol, de sexo, de risas, de locura, de sangre, de corazones rotos, de nubes y de sol. De manías, de inventos, de música, de bailes, de ventanas abiertas, de llaves, de castillos, de goteras, de mecheros, de barcos de papel, de ropa por el suelo, de dibujos, de porqués, de “isis”, de siempres, de manchas, de inviernos y primaveras… de venas abiertas y de cicatrices que no se cierran.

De ternura, rabia, amor, pasión, descontrol… Es un libro lleno de todo.

Un libro que no cierras, durante mucho tiempo. En el que quieres escribir cosas nuevas, en el que faltan hojas porque quieres más.

Es un libro forrado de cuero, de ropa interior, de vaqueros, de camisas y de olores.

Que cada mañana te da los buenos días.

Escrito con tinta de esa que no se borra, y en algunos márgenes con tinta transparente, de esa que no se ve…por si se te ocurre abrirlo y leernos.

(…)

Al final, como siempre, ese libro se cierra. Un libro que te ha terminado saliendo caro.

Un libro que se queda en la estantería, cogiendo polvo. Al que se le han arrugado las páginas de tantos gritos, al que se le han roto las esquinas de tantas caídas, de tantas putadas y tanto maquillaje corrido. Un libro que se ha terminado desgastando, se le han doblado muchas páginas, y justo en la 78 tiene una marca de pintalabios rojo desgastado, de uno de los muchos besos que no te di.

Pero bueno; un libro más o uno menos, no?

Al fin y al cabo, todos parecen tener el mismo final.
Aunque eso sí, éste estaba lleno de mayúsculas, de poesías de tus ojeras y de magia, mucha magia.




domingo, 11 de noviembre de 2012

Tal para cual.


Noches en las que te coloca hasta el aire.
Cierras la puerta y pones el cartel de “no molestar”,
 por si se les ocurre venir a joder.
Y a dormir,o no.
Que las sábanas y yo tenemos mucho que hablar, 
pero poco que decirnos.

Y me gusta.
Este sentimiento digo, este rock’n roll que llevo por dentro 
y que no deja de cantarme al oído ese “por verte sonreir”. 
Estoy acostumbrada, 
y vuelvo a estar mirando esa estrella, 
siempre en estado de espera.

.....

Pero qué coño...
Abro el cajón y ahí está ella,esperándome.
Como cada mañana,
como cada tarde o cada noche.

Cada día me coloco menos, 
y eso que me drogo en cuanto me levanto.
Con ella.
Que hace que las escaleras sean un poco más empinadas, 
y que los jerseys de lana piquen un poco más..
pero con ella los excesos son otra historia.

En realidad no hablo por no escucharme, que ya me aburro.
Qué decirte; que te drogues.
Con lo que encuentres; con todo. Con sangre y besos, y piedras del camino. 
Que pongas una puta alfombra roja cada vez que salga de casa, que me lo merezco coño. 
Y que me drogues con promesas, de esas que luego no cumples.

Y si te pones borde,como un acantilado, me tiro; 
y doy volteretas y hago saltos mortales.

Y espero que no te quepa ninguna duda, porque ya no queda sitio. 
Que entre tú y yo no quiero ni eso.

....

Que la muy hija de puta no se va de mi lado,
se acuesta cada noche conmigo y se levanta más preciosa que ninguna. 
Sigue ahogándome como la que más 
y sacando lo peor de mi.
Me peina cada noche, y me toca las mejores de sus canciones..
me cuenta sus secretos y baila conmigo.

A veces jugamos al escondite, pero siempre la termino encontrando, 
ya sé dónde está cuando quiero encontrarla. 
Se burla de mi, me saca la lengua, y me guiña el ojo.
Me abraza más fuerte que nadie y me deja sin respiración.

Lo hace sin querer,porque me quiere más que nadie.
porque es como ninguna.

Ella, me hace el amor como nadie,
me provoca y juega conmigo,como quiere.

…pero llegados a este punto, prefiero quererla tal y como es.


Aunque deberíais tener cuidado, porque engancha.
La tristeza, es un vicio. 
Eso sí, de mis favoritos.







jueves, 8 de noviembre de 2012

De ilusión también se muere.


Y ahí estaba yo, sentada enfrente.
Con las manos ocupadas; en una mi cigarro fumado por el viento, y en la otra tus gritos, reproches, malas caras, celos, mis noches de locura, tus mañanas de cabreos y nuestras putadas continuas.
Y ahí me quedé. 
En el banco de siempre, en el parque de todos los días, a la misma hora. 
Esperando a ver si se te pasaba mientras se me caían las pestañas mientras tu parpadeabas.

Y tu me mirabas, con esa cara de cordero degollado, de víctima atropellada por mi, como si el amor que había entre nosotros ya no te importara, como si yo tuviera la culpa de que tu mundo ya no fuera putamente perfecto.

Lo teníamos todo y lo perdimos por el camino. Se nos fue cayendo de los bolsillos esos “te quiero” y esas risas, y el sexo.

Y entonces te creíste con derecho de abrazarme. Y no, no lo tenías. Igual que no tenías derecho a tirar mis noches en tu cama, y mis mañanas de besos o mis mordiscos de cada día.
Asique yo, callada, te miraba mientras por dentro me rompías un poco más, igual que rompiste nuestras fotos, o igual que destrozaste mis uñas cuando te esperaba despierta cada noche. Igual que cuando quemaste aquél libro que empezamos a escribir hace 1 año, y que no hemos sido capaces de terminar.
Y me manipulabas a tu antojo, como tantas otras veces. Me dibujabas como querías, me calabas y me drogabas contra mi voluntad.

Olvidabas tus mentiras, mientras me tirabas a la cara las canciones que compuse para ti y los bailes alrededor de la mesa de la cocina.
Las cenas y las comidas, y las corridas que te dediqué, ahora estaban por el suelo de ese parque tan nuestro, que ahora ya era sólo mío.

Tu tan gilipollas, y yo tan digna. Y así. Cuando lo único que queda entre nosotros es mucha ropa, y gritos, lo mejor es quitárselo todo.

Asique ahí estaba yo. Y tu enfrente. 
Mirándome la boca que tantas veces habías mordido, y  a la que pocas cosas le quedaban por decir. 
Mientas por dentro pensaba “esto sólo puede acabar en cicatriz; que a lo mejor me estabas haciendo la guerra porque ya no sabías cómo hacerme el amor"


Y tú puedes gritar, llorar, escupir, morirte de rabia, y volver a gritar…
Que yo mientras me callaré, como una puta.


Porque “el silencio es el grito más fuerte” y yo te estaba dejando sordo.




lunes, 5 de noviembre de 2012

press to play.

Hay canciones.
Muchos tipos de canciones.
Pero ninguna como esa que te hace llorar,
se te atragantan los recuerdos y se te hace un nudo en el estómago.
Esas canciones que se llaman así,y que por algún motivo
o razón,no puedes dejar de escuchar.
Esa canción,esa,que como dice Joaquín Sabina,
es "la canción más hermosa del mundo",para ti.

Canciones que te reinventan.
que te drogan y te descolocan.

que te ponen. te vuelven más loca,y se acuestan contigo
y te abrazan y te entienden,mejor que nadie.
letras. solo son letras juntas que te ayudan a vivir un poco más y mejor
o a morirte del todo.

porque a veces,en vez de gritar,te pones los cascos.
porque te imaginas a esas canciones bailando contigo,
mientras llueve y te calan.


y mientras;ella,
mi canción,digo,se acuesta con otros.
suena en mil camas,y piensa en otros.

Pero yo siempre estoy.
"si quieres encontrarme,ya sabes dónde vivo."

Que si no sé tocarte,aprendo.
Si no sé mirarte,te escucho.
siempre te escucho,
y me bebo lo que me eches.

Que como dice Irene,
"Nadie baila como yo mi canción favorita."
así que ni lo intentes.


porque esa canción no es que sea mía...
Es que esa canción..






soy yo.





domingo, 4 de noviembre de 2012

abre la puerta y te cuento.

Soy de las que se levantan antes de caer, 
de las que abren la ventana para respirar un poco de aire diferente al tuyo, de  esas que de 7 días, tiene 8 malos y de 24 horas,se ríe 25.
no me levanto de la cama los domingos por miedo a que empiece el lunes,y viajo a más sitios de los que te puedas imaginar.

Dame un paquete de tabaco y una sonrisa,y me paso la semana drogada.
En realidad,soy de esas que buscan la piedra para tropezarse,una y otra vez.
y tengo una cama...una cama de esas que han vivido más de lo que pueden contar.

Soy de esas que le dan una y mil vueltas a las cosas,y alguna que otra más,de las que se levantan con el pie izquierdo todos los días y se acuestan con el derecho. y contigo.
No escribo por escribir,ni lloro por llorar.
y cada día que puedo me olvido de ti,y de todo lo demás.

Lucho si vale la pena,y sino también. Y me quedo esperando a que a ti te de la gana aparecer. 
Me siento contigo para hacerte menos duro el suelo y te pongo una canción para meternos de todo mientras bailamos.

Sonrío más de lo que debería,y prometo cosas que luego no cumplo.
Odio el verano,pero me encanta tomar el sol y desordeno mi mundo tan rápido que ni me entero.



(...)

Podría hablarte de mi,
pero entonces no acabaría nunca.


AH,y me como las galletas siempre de dos en dos.


viernes, 2 de noviembre de 2012

y todo se olvida.

Se muere.
Se muere cada noche mientras rebaña el último suspiro de la luna,
y esperaba que suene el timbre de su puerta.

Se muere cada vez un poquito más.
Cada vez que sonríe,o parpadea.
Por el camino,se va muriendo, de distintas maneras
y de mil formas y drogas diferentes.

Se muere y se tira por el balcón,o a cualquier tío que se la cruce.

Se muere por ser una más.
Se muere por ser canción, y por reir.

Se muere cada vez que se levanta con el pie izquierdo,
o cada vez que coge el teléfono para llamar-le.
Se muere por el camino,y se hace la viva
aunque no lo esté.
y lo que había de ella se murió hace mucho.
Ella se había muerto. Su lógica y su cordura habían desaparecido.

...
Se muere por ser ella  un poquito más,
pero cada vez que lo intenta,cae.
se sienta en la azotea a mirar los edificios de esa ciudad que la hace respirar humo,
y vuela,cada vez más alto. Por eso de que cuanto más alto subes...más daño te haces al caer.

Se muere por él. Y por ella,y por ser ella.
Y por el camino se ha muerto tantas veces que al final ya no queda rastro de lo que era..
y ahora sólo es lo que es.

Un nombre,una cara y la sonrisa que la sale de vez en cuando.
Muy de vez en cuando.

Pero es que es tan preciosa, que hasta cuando se muere me sale mirarla y sonreir.
Es tan preciosa que a veces resucita y vuelvo a ver como la brillan los ojos.
es tan preciosa que hasta se me olvida respirar cuando estoy con ella.

Es tan preciosa..
que me da los buenos días,todos los días.







y cuando me mira está todavía más preciosa (si cabe).
y todo lo demás no importa,porque se abraza a las ganas de sonreir
y lo puede todo.




....

aunque cada día se muera dos o tres veces.